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▪ Debate
acalorado y lleno de
acusaciones cruzadas
▪ Habilitan
Casa de la Cultura
como sede alterna
▪ Se apoya a
mil 140 invidentes,
pero hay tres mil
500 solicitudes
pendientes
MORELIA, MICH.-
Luego de casi una
hora y media de
debate, en una
asamblea
accidentada, donde
se tuvo que repetir
la votación y apenas
consiguiendo la
votación requerida,
se habilitó la Casa
de la Cultura como
recinto para llevar
a cabo las sesiones
legislativas. Esto,
se estipuló, por
tiempo indefinido,
en tanto los
invidentes mantienen
tomado el Congreso
local.
Precisamente sobre
este grupo de
inconformes se
dieron prácticamente
todas las
intervenciones de
varios legisladores.
Todas giraron en
críticas hacia los
invidentes, muchas
hacia los
integrantes de la
Junta de
Coordinación
Política, otras más
hacia el gobierno
estatal y alguna al
gobierno federal.
Fue Antonio Cruz
Lucatero quien
mencionó que se ha
trabajado con el
grupo de invidentes
para tratar de
llegar a algún
acuerdo, pero se
haya imposibilitado
por la posición
radical de los
inconformes, que
exigen incremento en
sus becas, pero
únicamente a su
grupo, que son de
alrededor de 50
personas, mientras
que el DIF estatal
tiene un padrón de
mil 140 que reciben
el beneficio, pero
en lista de espera
hay tres mil 500
solicitudes
pendientes; «no
considero correcto
acceder a todas sus
peticiones».
Manuel Antúnez pidió
coherencia para no
quedar el
Legislativo en
ridículo ante la
sociedad, pues
consideró que no se
ha dicho mucho de la
toma al Congreso y
luego aseguró que
votaría en contra de
la habilitación de
un nuevo recinto.
José Trinidad
Martínez Pasalagua
calificó de incapaz
e inepto al gobierno
del estado «y eso lo
estamos pagando
todos», y dijo que
no se le pueden
hacer modificaciones
al presupuesto si no
se tiene claridad en
el POA. Librado
Martínez Carranza
lamentó que las
críticas se vayan
hacia los diputados
por la poca
capacidad de
resolver un problema
cuando ni de su
competencia es.
Wilfrido Lázaro
Medina tras sostener
que desde el inicio
de la toma no ha
pasado ni un solo
día sin que atiendan
a los quejosos,
propuso que al
término de la sesión
fueran todos los
legisladores a
buscar al gobernador
para buscar una
solución en
conjunto, pero la
idea no prosperó.
Inmediatamente
después, Samuel
Navarro dijo que no
debían ir todos para
buscar una solución
que le concierne
únicamente al
Ejecutivo, sobre
todo porque después
de 17 años es la
primera vez que se
cierran las puertas
del Congreso en su
totalidad y
consideró que eso es
falta de eficacia de
la Junta de
Coordinación
Política.
Enrique Bautista
consideró que las
cosas se estaban
confundiendo y que
es el gobierno
federal el
responsable ya que
no se aterrizan más
recursos para los
grupos de
discapacitados.
Heriberto Lugo pidió
la palabra para
exigir a la JCP que
cumplan con la
encomienda que
tienen y citen a
sesión al menos dos
veces por semana
«porque para eso nos
pagan».
Gabriela Molina,
tras reconocer que
hay intolerancia y
hasta actitud
grosera del líder de
los invidentes,
consideró que la
solución es política
y no económica por
lo que pidió la
instalación de una
mesa permanente y
reveló que ninguna
otra organización ha
tenido más apoyos
que la de los
actores de la toma.
Antonio Salas
Valencia simplemente
culpó a la JCP y
criticó que no se
les haya informado
antes a los
diputados de los
avances o las
resoluciones que se
han tenido en las
reuniones con los
inconformes.
Luego de las
críticas a la JCP,
fue Lázaro Medina
quien volvió a hacer
uso de la palabra
para referir que ha
buscado
telefónicamente al
secretario de
Gobierno, Fidel
Calderón
Torreblanca, pero la
respuesta es que el
funcionario no lo
puede atender.
Igualmente acusó que
la presidenta de la
mesa directiva,
Guadalupe Calderón,
se comunicó con la
directora del DIF,
Teodora Vázquez,
quien la citó en sus
oficinas junto con
los inconformes y 45
minutos después de
la cita llamó para
decir que no podía
llegar.
Fueron muchas más
intervenciones,
hasta que la propia
Calderón Medina
preguntó si se
encontraba
suficientemente
discutido el tema y
se dijo que sí, pero
al votar sobre la
habilitación del
recinto, Miriam
Tinoco «se
confundió», pese a
que era por votación
nominal y se repitió
el procedimiento,
pese a la molestia
de varios
legisladores y eso
se aprovechó para
que algunos
cambiaran el sentido
de su voto.
Así, fueron 24 a
favor de habilitar
la Casa de la
Cultura y 11 en
contra. A diferencia
de la votación
anterior, no hubo
abstenciones.
bz. |
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