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El paisaje lunar
no es tan seco y
polvoriento como se
creía, según el
estudio de una
muestra recogida por
el Apolo 14
¿Un mundo seco y
polvoriento? Parece
que no tanto como
creíamos. Quizás no
existan lagos ni
océanos, ni siquiera
un pequeño charco,
pero en la
superficie de la
Luna hay agua y tan
extendida como en
los sistemas
volcánicos de la
Tierra. Un equipo de
geólogos del
Instituto de
Tecnología de
California (Caltech)
y de la Universidad
de Tennessee en
Knoxville (EE.UU.)
ha encontrado grupos
hidróxilo, es decir
agua, en una roca
recogida de la
superficie lunar por
los astronautas del
Apolo 14. La
investigación
aparece publicada
esta semana en la
revista Nature.
«La Luna, que por lo
general se ha creído
desprovista de
materiales hídricos,
tiene agua», apunta
John Eiler, coautor
del artículo y
profesor de
geoquímica en el
Caltech. El equipo
encontró agua en un
mineral de fosfato
cálcico, la apatita,
dentro de un basalto
recogido de la
superficie de la
Luna por los
astronautas de la
misión Apolo 14 en
1971. Para ser
precisos, no
encontraron agua -la
molécula H2O-, sino
hidrógeno en forma
de un anión
hidróxilo. «El
hidróxido es un
químico muy cercano
al agua», explica el
investigador George
Rossman, coautor del
trabajo y profesor
de mineralogía. «Si
calientas la apatita,
los iones de
hidróxilo se
descomponen y salen
como agua».
Los elementos
encontrados en el
basalto demuestran
una relación química
y geológica entre la
Tierra y su satélite
natural más estrecha
de lo que se creía
hasta el momento
A diferencia del
rocío lunar, que se
cree que proviene de
una fuente externa,
como el viento
solar, que trae el
hidrógeno y lo pone
en contacto con el
oxígeno de la Luna,
el agua descubierta
ahora por los
científicos tiene un
origen diferente.
Pero cómo llegó
hasta allí sigue
siendo un misterio.
Medio litro,
25.000 dólares
El agua pudo haber
sido añadida por el
impacto de cometas,
que contienen hielo,
durante o después de
la formación de la
Luna y la Tierra,
pero la presencia de
estos elementos
volátiles tiene
fuertes
implicaciones sobre
cómo se formó la
Tierra. En general,
se cree que la Luna
se creó cuando la
Tierra primitiva fue
golpeada por un
objeto del tamaño
del planeta Marte
llamado Theia.
La nube de
partículas creada
por el impacto formó
la Luna, que
supuestamente
carecía de elementos
volátiles como el
hidrógeno y el
cloro. Sin embargo,
el descubrimiento de
los investigadores
se opone a esta
teoría. «Si el agua
en la Luna es un
residuo que se
mantuvo tras el gran
impacto, el
sorprendente que
sobreviviera, porque
los elementos menos
volátiles, como el
sodio y el potasio,
están fuertemente
mermados. Es
necesario volver a
examinar los
detalles de la
teoría del impacto»,
explican los
científicos.
El descubrimiento de
abundante agua en la
Luna podría
significar que una
colonia humana no
está tan lejos de
nuestro alcance. Sin
embargo, el reto
sería muy caro. Por
ejemplo, costaría
25.000 dólares sacar
apenas medio litro
de agua de la Luna.
JC. |
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